Qué ver en Leeuwarden: una torre inclinada y dos vecinos ilustres

4 de noviembre de 2022

City Game Leeuwarden at night

Leeuwarden es la capital de Frisia, y lo primero que conviene saber es que tiene dos nombres. En los carteles aparece también Ljouwert, porque aquí el frisón es lengua oficial, con su gramática, su literatura y sus hablantes tozudos. No es un adorno para el visitante. Es la razón por la que esta ciudad se siente distinta a cualquier otra de los Países Bajos.

La Oldehove

La torre del extremo oeste del casco antiguo es el emblema de la ciudad, y es un fracaso. En 1529 empezaron las obras de lo que iba a ser un campanario enorme. El terreno cedió casi de inmediato, los constructores intentaron corregir la inclinación sobre la marcha, y luego se rindieron. Lo que queda es un muñón achaparrado, acodado y visiblemente torcido que lleva cinco siglos en pie por pura terquedad. Se puede subir. La vista sobre la provincia llana y verde es el motivo.

El puente volador

A las afueras está el Slauerhoffbrug, un puente que ni gira ni se levanta por un extremo como un basculante normal. Un tramo entero de calzada se iza en bloque por el aire con dos brazos y se vuelve a posar en cuanto pasa el barco. Parece un error y funciona a la perfección. Lleva el nombre del poeta J. Slauerhoff, y merece la pena cuadrar la visita para verlo moverse.

Dos personas nacidas aquí

Mata Hari — bailarina, fusilada en 1917 como espía — se crió en Leeuwarden, y su estatua está sobre un puente del casco antiguo. El Fries Museum guarda la colección más completa del mundo de sus pertenencias, y trata la historia con más cuidado del que suele recibir la leyenda.

M.C. Escher también nació aquí, en el Princessehof. Ese edificio es hoy el museo nacional de la cerámica: una combinación rara y bastante afortunada, porque vas por la porcelana y acabas en la casa natal del hombre que dibujaba escaleras imposibles.

El Fries Museum

El museo provincial de la Wilhelminaplein trata de historia, arte e identidad frisonas. Suena estrecho y no lo es: esta es una región que lleva siglos insistiendo en que no es un rincón de Holanda, y el museo lo argumenta bien. Cuenta con dos horas.

El Blokhuispoort

Una antigua cárcel que hoy alberga la biblioteca municipal, un albergue, talleres y cafeterías, con los bloques de celdas a la vista. Se puede dormir en una celda: o es una curiosidad, o es exactamente lo que cabe esperar de un edificio de este tamaño que encuentra una segunda vida.

El agua, y la carrera que no llega

Los canales cruzan y rodean el centro, y el puerto-museo mantiene a flote una colección de barcos frisones históricos. En invierno la conversación vuelve al Elfstedentocht, la travesía patinada de unos doscientos kilómetros por once ciudades frisonas que sale y llega aquí. La última se celebró en 1997. Cada ola de frío desde entonces ha traído esperanza y ningún hielo. Pregúntale a alguien de aquí y ponte cómodo.

Al norte de la ciudad empieza el mar de Frisia: llanuras de fango que se cruzan a pie con la marea baja y con guía titulada, nunca sin ella.

El centro a pie

El casco antiguo de Leeuwarden es pequeño y recompensa a quien sabe qué está mirando: los patios, las piedras de fachada, los carteles bilingües, las casas que quedaron en pie cuando cayeron las murallas. Un juego de ciudad te lo recorre con una ruta de acertijos y te cuenta la historia parada a parada, algo que a familias y grupos les funciona mejor que una visita guiada.

¿Primera vez? Lee cómo se juega antes de reservar.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena visitar Leeuwarden?

Sí, sobre todo si buscas una ciudad neerlandesa que no parezca la postal de siempre. Fue Capital Europea de la Cultura en 2018 y conserva buena parte de lo que aquello trajo.

¿Cuánto tiempo necesito en Leeuwarden?

Un día entero cubre la Oldehove, el Fries Museum y el casco antiguo. Dos días permiten añadir el Princessehof, el Blokhuispoort y una salida por la provincia.

¿Se puede subir a la Oldehove?

Sí, en temporada. La escalera es empinada y la inclinación se nota desde dentro: ahí está la mitad de la gracia.

¿De verdad se habla frisón?

Sí. Es lengua oficial, se enseña en la escuela y se usa a diario en la provincia. Contigo cambiarán al neerlandés o al inglés, pero los carteles y las conversaciones de alrededor son reales.

¿Qué es el Elfstedentocht?

Una travesía patinada por once ciudades frisonas, unos doscientos kilómetros, que solo se celebra cuando el hielo es lo bastante grueso. La última fue en 1997.

¿Es Leeuwarden buena para un día de grupo?

Sí. El centro es compacto, más tranquilo que el Randstad y fácil de recorrer en grupo. Mira las opciones para empresas y grupos.

Empieza por la torre inclinada

Sube primero a la Oldehove para hacerte con el plano, baja luego al casco antiguo y deja que la ruta te lleve por lo demás. ¿Quieres ayuda para elegir un juego? Escríbenos. ¿Te gustan las ciudades neerlandesas fuera del circuito habitual? Nuestra guía de Enschede le hace buena pareja.